Expaña (II): así nos va, así nos irá

12 junio, 2010

Funcionario estándar

 

Intentaré ser claro y breve.

¿Me identifico con CCOO, UGT, y su obvio papel de mamporreros psociatas y judas de los trabajadores y España en general? No.

¿Creo que la convocatoria de huelga del día 8 de Junio era sincera y honrada? No.

¿Hizo huelga el Profesor Estupefacto? Sí.

¿Cree el Profesor Estupefacto las huelgas son un medio, o una afirmación de principios políticos? Son un medio; en este caso, un medio apestoso.

¿Era previsible cualquier otra medida de protesta o presión por parte de los funcionarios ante el recorte salarial, o es previsible ahora? No.

¿Cree el Profesor Estupefacto que era mejor hacer esta huelga lamentable antes que dejar claro al gobierno que somos un colectivo inerme? Sí.

¿La lectura que el poder le da al fracaso de la huelga es que pueden hacer con los funcionarios lo que quieran? Sí.

Cuán cansinamente español resulta dejarse violar por el gobierno por tal de darle en la testuz a los sindicatos, como aquel personaje de Díaz-Plaja que se hacía sacar un ojo por tal de dejar ciego a su vecino. Qué tedio de España. Estoy por votar a Esquerra Republicana en las siguientes generales, a ver si revienta todo de una vez. Porque si voto a Duran i Lleida, puede ser que el tinglado hasta sobreviva.

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Predicar con el ejemplo (II)

30 mayo, 2010

 

El Profesor Estupefacto (PE) se encontraba, durante la Feria de su localidad, en la caseta de la Diputación Provincial (La Diputación Provincial está en manos psocialistas desde tiempo inmemorial). La única mesa libre estaba justo detrás de la mesa de los altos cargos. Los acompañantes del PE departían animadamente cuando un amable señor se acercó, desde la mesa presidencial, con un par de fuentes de unos langostinos de tamaño prehistórico y el aspecto más apetecible que imaginarse pueda. “¿Gustan?”,  dijo el trajeado caballero. “Pero, esto, ¿a qué viene?”; el amable señor dijo: “Es que acaban de llegar los fotógrafos de la prensa y, claro, los langostinos no quedan muy presentables en las fotos”. Los que probaron los langostinos dijeron que jamás habían tomado nada tan exquisito. El PE no quiso probar bocado.

Recuerden esta anécdota, absolutamente verídica, cuando les rebajen el sueldo a ustedes y oigan a los padres de la patria rasgarse las vestiduras mientras se aplican a sí mismos recortes cosméticos.