La mala coeducación

27 enero, 2011

Hola a mis trillones de lectores; aquí me tienen. No me había despedido a la francesa, aunque lo he fingido a la perfección. No esperen actualizaciones frecuentes de esta página en los próximos meses; si quieren estar al tanto de futuras novedades, lo más fácil es que se suscriban por correo electrónico. Gracias por quererme, como decía José Luis Rodríguez (No ZP, sino “El Puma”).

 Estaba hace unos días en la cocina, ocupado con labores impropias de mi sexo, cuando entró mi señora. Quería enseñarme una hoja de papel. En ella, tórpidamente manuscrita, se describía una tareíta encomendada a nuestra hija menor en su cole. Rezaba así:

 “Queridos-as Mamás y Papás: Os propongo la siguiente actividad para conmemorar el día de la Paz y la No Violencia. La idea es crear, con la inigualable colaboración de vuestros-as hijos-as un cuento o historia breve donde el adverbio “No” desaparezca. Por supuesto, se trata de relatar cosas bonitas, positivas, amables, divertidas, en definitiva cuentos llenos de PAZ, ARMONÍA, ALEGRÍA Y COEDUCATIVOS.”

 Hubo un fugaz intercambio de miradas y monosílabos que interpreté como una sutil invitación al ejercicio de la literatura infantil. Acabé de pasar el mocho, me quité el delantal y me abandoné en manos de las musas.

Al cabo del rato, resoplante y satisfecho, aparecí en el salón con el siguiente relato:

 Éranse una vez un par de enanitos que vivían en mitad del bosque. Uno se llamaba Sí y estaba siempre muy contento; ayudaba a todos sus vecinos y tenía palabras amables para los demás. El otro enanito se llamaba No y era muy gruñón. Nunca ayudaba a los demás y tenía muy mal carácter.

Un día, apareció en la aldea de los enanitos un troll llamado Pat Adones, calzando unas terroríficas botas Dr. Martens con punteras de cromo-vanadio. Sobre el hirsuto pecho llevaba un emblema que decía: “COJA (Coeducador Oficial de la Junta de Andalucía)”. El troll Pat se dirigió al enanito No y le preguntó:

-Dime, infraser, ¿quieres que aseste con mis recias botas un certero patadón en tus diminutas esferuelas?

Como era su costumbre, el enanito No replicó agriamente:

-¡NO!

Pat Adones contestó: “Sea”; a continuación, se dirigió al enanito Sí:

-Dime, mascotilla, ¿quieres que descargue con mi calzado homicida una mayestática coz en tus minúsculas canicas?

Con una sonrisa de oreja a oreja, el enanito Sí contestó:

-¡SÍ!

El artero Pat liberó toda la potencia muscular de su tren inferior derecho. La puntera de su Dr. Martens describió un arco que culminó en el perineo del enano afirmativo. La onda expansiva hizo que los ovoides de Sí eclosionaran en la parte superior de su cabeza.

¿Creían que lo de arriba eran orejas?

A partir de entonces, al enanito Sí le llamaron el enanito Sin. Quedó definitivamente coeducado.

 

Me costó trabajo convencer a mi esposa sobre la pertinencia de la historieta, y aún más a los funcionarios de los Servicios Sociales de que la integridad física y moral de la niña está perfectamente asegurada.


Manual del perfecto resistente

2 octubre, 2010

Qué duda cabe de que la Consejería de Educación es una benéfica institución que vela por los intereses del Cuerpo (y del Espíritu) de Profesores de Enseñanza Secundaria. Sin embargo, al igual que las madres con síndrome de Münchhausen, la Junta puede, y perdonen el uso de lenguaje poético, jodernos vivos con su tóxico amor. Por eso es recomendable la lectura atenta del siguiente opúsculo:

Este libelito, cortesía de la Asociación de Profesores de Instituto de Andalucía (APIA), advierte de forma preclara algunas situaciones en las que nuestros superiores jerárquicos -sabedores de que demasiada información nubla las entendederas del lacayo y le inspiran una maléfica ansia de libertad- nos llevan, como se dice popularmente, al huerto y nos tratan, no ya como a infantes a los que se dirige sin consultar, sino como a reses estabuladas. Que es, por otro lado, lo que nos merecemos, dado el nulo orgullo que nos esforzamos en exhibir siempre que tenemos ocasión.

P. S. Acabo de reparar en que no les he revelado que, desde finales del curso pasado, soy asociado de APIA. Lo he hecho con el convencimiento de que equivocarse siempre es mejor que no hacer nada. Son libres de opinar lo que quieran, como siempre, y les agradecería que lo hicieran.


El ROC de la cárcel (III)–Josema y Millán revisited

13 julio, 2010

De La Chica Strikes Back!

Diablos, y creíamos que no tenían sentido del humor… ¿qué mejor día para la publicación del infame ROC que hoy, Martes y 13? En fin,  cuando la Junta quiere asustarnos, lo logra; y eso que, normalmente, para lo que están más dotados es… ¿cómo diría yo?… ¿cómo expresarlo elegantemente?

Estoy sintiendo tu perfume embriagador…

Díganme la verdad… ¿no se lo olían? Puaj


Es de bien nacidos, incluso de mal nacidos, ser agradecido

25 abril, 2010

 

Hemos observado en algún foro, de cuyo nombre queremos y no podemos acordarnos, algún comentario crítico con la última Oferta de Empleo Público para el Cuerpo de Inspectores de Educación. En concreto, con la reserva de 17 plazas (la cuarta parte, una vez excluida la reserva para discapacitados) para los probos directores cuya rectitud haya sido incuestionada por el laaaaargo lapso de doce años.

La rectitud (cualidad de recto) de los directores

Rectitud, o cualidad de recto

¡Pero, queridos míos! ¿a qué viene ese resquemor? No comprendemos que tal reserva cause espanto ni maravilla. En este país, en el que se le dan papeles a un inmigrante con un bonobús (o casi), en que te dan el graduado escolar tras un máximo de seis años de no hacer ni el huevo, en que se convocan oposiciones de la Srta. Pepis para hacer fijos a los interinos antes de tener que jubilarlos, ¿cómo no hacer inspectores a quienes, por doce años, han tenido la rara habilidad de cerrar el principio del canal alimenticio y abrir su final al mismo tiempo? ¡Qué menos! De hecho, prosiguiendo el argumento hasta su reducción al absurdo (o no), el PE aporta el candidato ideal a inspector de educación:

¿A que su inspector actual es aún más bizco?

¡Sí, señores! ¡El Cani Bizco! Les daremos argumentos de sobra para avalar nuestra modesta propuesta. El Cani Bizco (CB) conoce a la perfección el sistema educativo: Infantil, Primaria, ESO, PGS, PCPI, ESA, ESPA, FP, escuela-taller… en todas las etapas ha agotado las convocatorias y a sus profesores. Bueno, verdad es que el CB no ha pisado las aulas de Bachillerato, pero como ésa es una etapa en vías de extinción, podemos obviarla. Conoce de sobra la legislación, ¿cómo si no ha podido aprovecharse de todas las becas y ayudas ofertadas por la benemérita Junta? El CB es un experto en lidiar con la directiva de los institutos, especialmente con el Jefe de Estudios. Y lo sabe todo sobre actividades extraescolares y complementarias, ¡no en vano está siempre expulsado o de rabona, chorando en el Carrefour de La Palmilla! Para acabar la relación de méritos, nadie sabe más que el CB de infraestructuras y obras necesarias en el centro escolar. ¿Acaso no es él mismo quien lo ha destrozado? ¡El Cani Bizco, a inspector!

P.S. Ya saben que Finlandia ocupa siempre los primeros lugares en el informe PISA. ¿Qué hicieron a principios de los años 90? Eliminar la inspección. ¿Y, en dónde hemos encontrado la información…?


Un mundo feliz (I)

3 abril, 2010

 

Buceaba en la web de la Junta (buscando, he de reconocer, ocasión de medro) cuando me topé con esta noticia, o, más bien, proclama:

“La Consejería de Educación ha hecho entrega de nuevos aparatos de megafonía a 43 docentes de todos los niveles educativos en un acto presidido en la tarde de hoy por el delegado provincial de Educación, Antonio Escámez, y que ha tenido lugar en la sede del Instituto Andaluz del Deporte”. Estupefaciente.

Entrega de las prótesis de voz

Supongo que mi constante estupefacción se debe a una ingenuidad impermeable a los acontecimientos. Hubiera dicho yo que los problemas de salud han de tratarse con discreción, y que los actos públicos se reservan a celebraciones o conmemoraciones felices o solemnes. Como no me cabe la menor duda de que la Junta vela por nuestros intereses con celo insuperable, he de concluir que el acto tuvo el carácter de imposición de condecoraciones o medallas al mérito docente o al heroísmo de guerra. Sigo leyendo: “(…) se dotará a las asesorías médicas de un banco de material de megafonía inalámbrica para préstamo temporal al profesorado afectado”. Uno, que es chapado a la antigua, repara en el insólito pleonasmo (los préstamos son temporales por naturaleza; de lo contrario, son regalos), sin duda dirigido a los no avisados: no se recreen excesivamente con el aparatito, cúrense pronto, que hay que devolverlo. Ah, cómo nos conocen: tendentes al abandono, a la molicie, sin ese espíritu falangista, sin esa voluntad de resurgimiento que lleva al buen profesor a inmolarse en el puesto de trabajo. Imaginemos que el ejemplo cunde y es seguido por, no ya otras consejerías, sino ministerios: “Carme Chacón hace entrega en acto público, en régimen de préstamo temporal, de nuevos miembros protésicos a los últimos artificieros amputados”, “Pepiño Blanco hace entrega en acto público, en régimen de préstamo temporal, de sillas de ruedas a los últimos obreros accidentados en las obras del AVE”. Qué aroma a ceremonia norcoreana, tan caro a las huestes psociatas. Y, sin embargo, qué solución tan española: ante el exceso de ruido, subir el volumen.